Hoy me levante con la idea de escribir algo..
Y pensé donde,
Que lugar seria inspirador para mis palabras,
Pensé en un parque de otoño
Con un manto de hojas caídas por al viento
En las tonalidades de los árboles desnudos.
En una tarde húmeda precipitada a la lluvia con olor a invierno.
Creí que un lugar oscuro seria ideal,
Con la soledad típica de la noche
Con una luz parpadeante en la lejanía cercana,
Imaginé un cementerio con tumbas opacas y con seres que duermen sin sueño.
Con cuerpos de huesos y polvo,
Con cruces y nombres olvidados.
Quizás una playa, donde se junta el mar y la tierra…
Donde ese incesante ruido de olas sella el lazo de estos dos amantes desafiantes al tiempo,
O en la mitad del mar,
Sin fronteras,
Donde todo podía fluir e ir a cualquier lado
Donde uno se vuelve pequeño en la inmensidad del espacio,
Donde los marinos vibran y cuentan historias lejanas.
Encontré también lugares llenos de vida,
Donde la lujuria hace de anfitrión…
Donde los pecados son cosa de cada día y cada noche,
Las luces danzan al compás del dinero,
Las calles se vuelven narcisistas
Y quizás el silencio fue desterrado de este lugar urbano.
Y seguí buscando,
Lo busqué hasta en tus tibios labios de madrugada,
Hasta debajo de mi cama,
Y en la ducha matutina,
Pero comprendí que estaba solo en mí,
En esa mirada que le hecho a mis sentimientos
Mezclándolo todo con un poco de imaginación
Comprendiendo que ningún lugar sabría cómo hacerme sentir algo…
Hoy me levante con la idea de escribir algo…